Hace muchos años que no monto en bicicleta: cómo perder el miedo

Hace muchos años que no monto en bicicleta: cómo perder el miedo

Hace unos días me hicieron esta pregunta por Instagram y me pareció interesante hacer un artículo aquí en el blog sobre esto ya que no es la primera vez que me lo preguntáis. Lee hasta el final porque tengo una sorpresa preparada que os puede ayudar a más de uno/a.

Muchísima gente ha tenido esta sensación alguna vez: ya sea para moverse por la ciudad en bicicleta, para hacer una salida al monte o para lanzarte a hacer un viaje en bicicleta… Si hace mucho tiempo que no la usas, te va a costar.

Mis amigas en bicicleta

Os voy a contar, antes de nada, dos experiencias que me han pasado con amigas mías y con las que estoy segura que os vais a sentir identificadas. La primera sucedió hace varios años, unas amigas de la universidad vinieron a visitarme al pueblo en verano y yo, amante de la bici y de los alrededores que rodean Puertollano, decidí que era muy buena idea salir a dar una vuelta en bici, dando por hecho que ellas estarían encantadas.

No sé si fue la emoción del verano, que éramos bastante más jóvenes que ahora y no pensábamos demasiado las cosas…. pero ninguna me dijo que no le parecía una buena idea. Así que nos lanzamos a ello.

Hay que poneros en perspectiva. Puertollano tiene muchas cuestas y, cuando digo muchas cuestas, me refiero a muchas cuestas. Pues… no recuerdo si sería en la segunda o en la tercera cuesta abajo, una de mis amigas fue directa a chocarse con un árbol y no se le ocurrió otra cosa que soltar los pies de los pedales, las manos de los frenos y, acto seguido, intentar colocar los pies en el suelo para parar. Os podéis hacer una idea de cómo acabo la historia, ¿no?

Esto es un claro ejemplo de mi amiga no estaba preparada para coger la bicicleta y, si me hubiese parado diez minutos a explicarle las nociones básicas de la bici nos hubiésemos ahorrado ese susto.

La bicicleta contrapedal que utilizo por las calles de Madrid.
La bicicleta contrapedal que utilizo por las calles de Madrid.

La segunda anécdota es bastante más reciente, de este último verano. Había quedado con otra de mis amigas en Madrid y, como siempre, yo iba en bici. La bicicleta que yo utilizo para moverme por la ciudad (que por cierto no es mía, algún día os contaré esta historia y, también, algún día tendré que devolverla) es de piñón fijo y con freno contrapedal. Vamos, que no es la bicicleta más idónea para volver a utilizar la bici si hace muchísimo tiempo que no montas…

La cuestión es que mi amiga se empeñó, estábamos en Casa de Campo (para quienes no lo sepáis es una zona recreativa de Madrid por la que no pasan coches, por lo que incita a montar en bici) y la cogió solo para dar unas pedaladas. Fue subirse y, acto seguido, caerse. 

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Ahora sí, después de estos ejemplos, vamos al grano.

Escoge la bicicleta adecuada

No hagas como hizo mi amiga y escojas una bicicleta con barra alta, sin ajustarte el sillín, con frenos contrapedal… Lo más importante para sentirte cómoda es ajustar la bicicleta a tu altura. Aunque lo más cómodo es que la pierna quede estirada cuando pedaleas, al principio puedes dejar el sillín más bajo, eso te dará seguridad.

No hará falta que elijas una bicicleta súper buena, pero lo ideal es que la tengas puesta a punto y que sea similar (o si es esa mejor) a la que tengas pensado utilizar a partir de ahora. Si  vas a pedalear con una bicicleta que tenga frenos «normales», no pruebes con una bicicleta con frenos contrapedal.

Pedalea por una zona tranquila

Si estás empezando a coger la bicicleta de nuevo y no te sientes segura, no tiene sentido que el primer día te metas en medio de la ciudad a compartir espacio con los coches… Puedes irte a un parque, a un carril bici… Una zona tranquila en la que no te moleste nadie y, claro, tu tampoco molestes. Pedalear sin tensión te permitirá coger confianza mucho antes.

Habla con alguien que tenga experiencia en bicicleta

Parece una tontería, ¿no? Al fin y al cabo, la bicicleta tiene pedales, dos ruedas, frenos… Tampoco es demasiado complicado utilizarla. La realidad es que siempre viene bien refrescar nociones básicas y, además, alguien que esté acostumbrado a utilizar habitualmente la bici podrá compartir contigo trucos o experiencias que, quizá, no hubieses caído en ello por muy sencillo que parezca.

Si estás interesada en volver a utilizar la bicicleta y eres de Madrid, estoy organizando unos talleres presenciales que te permiten perder el miedo y volver a coger la bicicleta. Mándame un correo a [email protected] para más información. Si eres de fuera de Madrid, podemos organizar una consultoría online. Si te interesa, no te cortes, pregunta.

Empieza poco a poco

El primer día que cojas la bicicleta, como he dicho antes, no tienes que hacer ni 40 kilómetros, ni irte de viaje, ni meterte en medio de la ciudad. Empieza poco a poco. En parques, en zonas tranquilas… Coge confianza. Siéntete cómoda encima de la bici y, cuando sientas que lo controlas al cien por cien, empieza a proponerte nuevos retos. Eso sí, nunca te fuerces más de lo necesario.

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Quién soy

Laura en Tailandia

Hola, soy Laura, periodista, economista y aventurera. Desde hace algún tiempo viajo en bicicleta y comparto consejos. Todo eso que me hubiese gustado saber antes de viajar.

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